TDAH y sueño
A las 22:30, prepararte para dormir parecía imposible. A las 00:47, limpiar el filtro del extractor parece posible y extrañamente urgente.
El patrón
Para algunas personas con TDAH, la transición hacia la cama puede ser difícil incluso cuando están cansadas. Puede costar apartarse de una actividad interesante, y una noche tranquila quizá cree por fin espacio para intereses o pensamientos que antes quedaron desplazados.
“Un episodio más” es un límite poco firme cuando el siguiente empieza antes de que encuentres el mando. Es fácil subestimar el tiempo durante algo interesante, así que una señal visible para desconectar y un punto de parada preparado pueden hacer que la transición dependa menos de mirar la hora justo en el momento adecuado.
Lo que sí ayuda
- → Pon una alarma para empezar a desconectar, no solo una para despertarte.
- → Da a la desconexión una secuencia breve y repetible con el menor número posible de decisiones.
- → Anota las tareas de mañana antes de acostarte para que recordarlas no exija mantenerlas activas.
- → Prueba una actividad familiar y poco estimulante en la última parte de la noche si facilita la transición y, cuando sea posible, deja las opciones muy absorbentes fuera de ese periodo.
Dedica cinco minutos a preparar los dos primeros pasos para desconectar esta noche.