¿Por qué mis emociones me golpean con tanta fuerza?
El mensaje dice «Vale». Tu mente ha abierto una investigación forense sobre el signo de exclamación desaparecido.
Cuando la emoción llega a todo volumen
Algunas personas con TDAH viven las emociones como rápidas, intensas o difíciles de calmar. Eso puede convertir una pequeña decepción, un mensaje ambiguo o un momento incómodo en algo que se siente enorme de inmediato.
La emoción es real. La primera explicación que aparece junto a ella quizá no sea la única.
Así, «Vale» puede convertirse en prueba de que alguien está enfadado, decepcionado, a punto de irse del país y quizá llevándose las tazas buenas. Mientras tanto, puede que la otra persona solo haya escrito «Vale».
Un metaanálisis señaló mayores dificultades de regulación emocional a nivel de grupo entre adultos con TDAH. Ese resultado no describe la experiencia de todas las personas. Consulta el análisis.
El objetivo útil no es discutir con la emoción hasta hacerla desaparecer. Es crear suficiente espacio entre la emoción y la respuesta para poder elegir qué ocurre después.
Dale un poco de espacio a la emoción
Úsalo cuando una emoción esté pidiendo ponerse al teclado.
- → Nombra la emoción y su intensidad: «Me siento rechazado y ahora mismo se oye muy fuerte».
- → Separa la emoción de la primera historia: «Sé cómo se siente esto; todavía no sé qué quiso decir la otra persona».
- → Aplaza cinco minutos la respuesta, la compra, la dimisión o la gran declaración.
- → Cambia de habitación, respira despacio unas cuantas veces, bebe agua o contacta con alguien de confianza.
Lo útil
- → Las emociones intensas merecen cuidado, no obediencia inmediata.
- → Trata tu primera interpretación como una posibilidad, no como un veredicto.
- → Una pausa breve puede evitar una respuesta que no elegiste.
La respuesta sigue sin enviarse. Durante los próximos cinco minutos, es una noticia excelente.